¿Usted se quiere a sí mismo?

Tener autoestima es básico para disfrutar de una buena salud mental. Pero no siempre es fácil. Se trata de una continua lucha que hay que aprender a gestionar durante toda la vida.

El amor a uno mismo, como todos los amores, hay que cultivarlo. Y a veces cuesta hacerlo. No es un flechazo a primera vista ni sale solo, sobre todo si tenemos que superar algunos obstáculos. A lo largo de nuestra vida nos vemos reflejados en la mirada de los otros. Y puede que ese espejo nos haya devuelto una imagen fea, sesgada, crítica. Así nos hemos visto porque así nos han reflejado. Nos han etiquetado y no conocemos nuestra cara si no por ese espejo al que nos hemos amoldado.

Cuando un niño no recibe amor, cree que no lo merece. No imagina que sus padres o cuidadores, esos que según le dicen son buenos por definición, no sepan amarle. Quizás le exigieron demasiado, o le dieron una educación castradora donde no encajaba su manera de ser.Puede que, por el contrario, tuviera unos progenitores consentidores y aduladores, que solo aceptaban una imagen idealizada y perfecta de su hijo, con el consiguiente temor del pequeño a defraudar si se mostraba tal y como es: imperfecto, como en realidad lo somos todos. A esas edades piensas que si no te quieren es porque no mereces ser amado. Ni siquiera por ti mismo.

Los adultos ya no podemos reparar esas fallas que minaron nuestra autoestima porque no hay manera de volver al pasado ni cambiar los sentimientos de los otros. Pero sí está en nuestra mano saber modular esos sentimientos. Como decía el poeta egipcio Constantino Cavafis: “No hay barco que te arranque de ti mismo”. En la vida podemos mudar de pareja, de amigos, de compañeros, de país…, pero no hay manera de escapar de nosotros. Somos libres de maltratarnos y también de amarnos. Solo si nos aceptamos y nos queremos como somos, además de libres, podremos ser nosotros mismos.

Por Inmaculada Ruiz